Victoria ajustada del bloque de centroizquierda
El bloque de centroizquierda liderado por la socialdemócrata Magdalena Andersson ha ganado las elecciones legislativas celebradas el domingo en Suecia, según los resultados provisionales difundidos con casi la totalidad del escrutinio. La oposición sumaría 176 escaños en el Riksdag frente a los 173 del bloque del primer ministro conservador, Ulf Kristersson. La diferencia es de un solo escaño sobre la mayoría absoluta, situada en 175.
Los socialdemócratas serían la fuerza más votada con alrededor del 28% de los sufragios, seguidos por los Moderados de Kristersson, con cerca del 19,9%, y por el partido ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), que caería a la tercera posición con un 17,6%, perdiendo la segunda plaza que ocupaba desde 2022. El bloque opositor se completa con el Partido de la Izquierda, el Partido del Centro y el Partido Verde.
El resultado no es definitivo. Según el sistema electoral sueco, los votos del exterior y los anticipados que no llegaron a tiempo se contabilizan en los días posteriores, por lo que la composición final del Parlamento podría variar. La diferencia de votos entre bloques es de apenas unos 32.000 sufragios, lo que mantiene la incertidumbre sobre la mayoría.
La ultraderecha pierde la segunda posición
Uno de los datos más destacados de la jornada es el retroceso de Demócratas de Suecia (SD), el partido ultraderechista que en la legislatura anterior prestó apoyo parlamentario externo al Gobierno de Kristersson. SD obtendría alrededor del 17,6% de los votos y 62 escaños, once menos que en los comicios de 2022, según los resultados provisionales. Es la primera vez que la formación no avanza desde su debut electoral en 1988.
El Partido Moderado de Kristersson, en cambio, mejora ligeramente sus resultados y recupera la condición de primera fuerza del bloque de derechas con el 19,9% de los votos y 70 escaños. Los otros dos socios del Gobierno saliente, el Partido Demócrata Cristiano y el Partido Popular Liberal, también mejorarían sus resultados, con un 6,2% y un 5,4% respectivamente.
El primer ministro saliente, Ulf Kristersson, ha reconocido que le esperan negociaciones complicadas y ha anunciado contactos con otros líderes para explorar una fórmula de Gobierno viable, aunque ha subrayado que los partidos de izquierda no alcanzan por sí solos la mayoría parlamentaria.
Negociaciones y contexto político
La líder socialdemócrata, Magdalena Andersson, se ha mostrado prudente y ha evitado dar por cerrada la victoria antes del recuento definitivo. Ha afirmado que su bloque está por delante y que, si la tendencia se mantiene, Suecia tendrá un nuevo Gobierno. También ha asegurado que su partido está dispuesto a asumir la responsabilidad del resultado.
La aritmética parlamentaria obligará a Andersson a buscar acuerdos. El Partido de Centro, que ha subido hasta alrededor del 7,1% y 25 escaños, aparece como un socio clave. El Partido de la Izquierda ha reiterado que solo apoyará al Gobierno si forma parte de él, mientras que los centristas han mostrado reticencias a una coalición con esa fuerza, lo que anticipa negociaciones complejas.
Andersson ya fue primera ministra entre noviembre de 2021 y octubre de 2022, cuando perdió el poder frente a Kristersson pese a que los socialdemócratas fueron la fuerza más votada. Durante su breve mandato gestionó la solicitud de ingreso de Suecia en la OTAN, un giro histórico tras dos siglos de no alineación militar que Kristersson ha utilizado en campaña para advertir sobre la fiabilidad del bloque de izquierdas en materia de defensa.